El modelo danés y Puerto Rico

 

 Creo que debemos ver a países como Dinamarca, Suecia y Noruega. Estas fueron las palabras –que llegaron a sorprender y hasta escandalizar a algunos sectores en la sociedad estadounidense– del senador socialdemócrata por Vermont, Bernie Sanders, en uno de los primeros debates de la contienda primarista por el Partido Demócrata.

 

Cuando Sanders hizo estas declaraciones hacía hincapié en el sistema de salud universal, el acceso a educación libre y gratuita a nivel universitario y escuela graduada, entre otros derechos y beneficios que caracterizan y aseguran el modelo y estado de bienestar, y muy en especial, de la sociedad danesa.

 

Las expresiones del senador no me sorprendieron. Dinamarca ha sido desde hace décadas un referente en el sector energético –en especial el de la energía eólica terrestre y marina– para Estados Unidos y otros países que buscan este tipo de desarrollos.

 

Como parte de mis estudios doctorales en energía eólica marina en la Universidad de Massachusetts, tuve la oportunidad de ver de cerca este desarrollo. Entre las reuniones y conversaciones con los principales desarrolladores, centros de investigación y organismos involucrados en el desarrollo del modelo energético danés, prevalecía el concepto del modelo cooperativista o “public ownership”– responsable del exitoso desarrollo de las energías renovables en el sistema danés.

 

Más allá de las políticas para diversificar la matriz energética e independizarse del petróleo –debido a un crudo invierno dado a la crisis de petróleo en 1973–, planes energéticos basados en reducir las emisiones de CO2 y en el problema sobre el cambio climático, los daneses vieron en el modelo cooperativista la oportunidad de inclusión en el desarrollo de proyectos en sus comunidades –que directa e indirectamente los afectaban– y de generar ganancias. Este modelo les permitía –dándole prioridad a los vecinos aledaños al proyecto– invertir en acciones “shares” y obtener una ganancia a un plazo determinado –según el plan de negocio del proyecto.

 

Un ejemplo de este modelo es el parque eólico marino Middelgrunden, en la bahía de Copenhagen. Este proyecto ha sido el primero en su clase. La mitad de sus inversionistas –4,300 codueños de 40,500 acciones– son los residentes locales “local owned” y la otra parte le pertenece a la utilidad danesa (DONG Energy). Similares a este proyecto cooperativista está la isla Samso, una isla auto sostenible que genera el 100% de su consumo energético mediante el uso de energías renovables –principalmente biomasa para calefacción y energía eólica para su sistema eléctrico. El 25% de la inversión es de los residentes en la isla.

 

Además de las ganancias, el modelo trajo otros beneficios. Entre estos, la participación local de los residentes en el desarrollo de sus comunidades, que las ganancias se quedaran y se volvieran a invertir localmente, mayor diligencia e interés por aprobar los permisos para la construcción de estos proyectos y la aceptación de la tecnología –ya que había más probabilidad de oposición por aquellos que no se sentían incluidos en la toma de decisiones de estos desarrollos.

 

Mirando hacia Puerto Rico, la AEE se ve ante la difícil situación de invertir en nueva infraestructura. Esto hace que se tomen medidas para asegurar la confiabilidad y eficiencia del sistema y el costo de electricidad más razonable. Por lo general, se establecen reformas que promueven la inversión privada, por lo regular extranjera. Por la complejidad e ineficiencia en el sistema– los beneficios al ciudadano no son asegurados o transferidos.

 

Sabiendo que el modelo cooperativista ha funcionado en otros lugares, que no es falta de tecnología, sino de disposición para proponer y aprobar los mecanismos de inversión, ¿Podemos tener en Puerto Rico un desarrollo de proyectos de energías renovables –solar, eólico, biomasa, mini hidráulica, etc.– mediante un modelo cooperativista? El mercado está. Falta la voluntad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Please reload

Regístrate para

recibir nuestras

 

NOTIFICACIONES 

SÍGUENOS

  • Facebook Long Shadow
  • YouTube Long Shadow
  • Google+ Social Icon
  • Twitter Long Shadow

787.705.0941

© 2016 Observatorio Ciudadano de Jóvenes